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Hemos ganado el concurso En Construcción de TVE
Esta semana nos ha llegado una buena noticia desde TVE. Hemos ganado el concurso del programa En Construcción de la 2.
Sr. Caracol
La pieza ganadora ha sido “Grècia és meravellòs, veritat?” un experimento audiovisual que hicimos Raquel y yo en Grecia durante nuestro viaje en 2007. Allí, recibimos un mail de nuestro amigo Pepo que acababa preguntando si Grecia era maravilloso, y pensé que no era tanto como nos lo venden en las guías y las revistas de viajes. Decidimos darle una respuesta en formato audiovisual, así que improvisamos en este hotel abandonado en la costa del Cabo Sounio.
Grabamos por la mañana, montamos al mediodía, locutamos por la tarde e hicimos la pospo por la noche. Todo en una jornada. La música es de nuestra amiga Ainara leGardon y los textos son fragmentos de lo que Raquel había ido escribiendo en el blog www.miradasdecaracol.com durante ese viaje…
Ahora el corto se va a proyectar en el Teatro Arriaga de Bilbao el día 25 a las 22:30 en el marco del Zinebi y también en el Centro Cultural de Villamonte (Getxo) el día 23 a las 19:30.
Experimental*Grècia és meravellòs, veritat? from alvarodzero on Vimeo.
Amar como Saint Exupéry…
Uno de nuestros referentes literarios es el francés Antoine de Saint Exupéry, que a veces acertó con frases como esta… “Amar no es mirarse el uno al otro, es mirar juntos en la misma dirección”.
Sr. Caracol
Ayer, mientras observábamos impacientes los pequeños movimientos de Nanook en la barriga de su mamá, apareció un pequeño caracol en la cocina. Venía dentro de una lechuga del huerto, y no pude evitar cogerlo y someterle a una sesión… no creo en las señales, pero este domingo salimos de cuentas, y nuestro pequeño caracol está por venir…

La gran montaña blanca…
Paseando por las cercanías del Mont-Blanc, he sentido el aire puro de la montaña y me he preparado para mi nuevo viaje…
Sr. Caracol
Después de disfrutar con la arquitectura de Le Corbusier en Ronchamp, viajo hasta Chamonix para convertirla en mi hogar para los próximos cinco días. Viajar sin la Sra. Caracol me está castigando el alma, pero debo ser fuerte, al fin y al cabo siempre soñé con ser un viajero solitario. Esta ciudad francesa es un clásico entre los montañeros de todas las épocas, desde aquí salieron cientos de expediciones, pera la más famosa fue la que consiguió coronar la gran montaña europea, en 1786. Yo, a pesar de tener mejor equipo que los históricos Paccard y Balmat, no llego tan cerca de la cima y me limito a subir a todos los teleféricos, ascensores, y teletransportadores posibles para obtener el máximo de imágenes.

Después de varios días con jornadas de hasta 8 horas de caminatas y pedaleadas me siento más cerca del cielo que nunca, más renovado físicamente que nunca, y más preparado que nunca para ser padre, así que vuelvo a casa con “Love vigilantes” a toda pastilla… mi mujer y futuro hijo me esperan…







Sentir la felicidad sin salir de casa…
Los Sres. Caracol seleccionados como imagen de la felicidad para un spot de CocaCola en TVE
Sr. Caracol
El Sr. Caracol confirma que está viviendo los momentos más felices de su vida desde que se caracolizó, desde que dejó de ser el perro de la pradera que era y mutó en este ser nuevo, que descansa por las noches, que duerme hasta pasadas las 9 de la mañana, que lee el periódico detenidamente tumbado en su hamaca mientras el sol golpea su cara… Y es que este año no solamente nos hemos casado, nos hemos venido a vivir a Galicia definitivamente, y hemos “encargado” a Nanook…
La marca CocaCola nos ha elegido, por esto y muchas otras cosas, como imagen de “La Felicidad” para un spot-reportaje que se emitirá el próximo 21 de junio en “Redes”, el programa de Punset que se emite en La 2 de TVE. Nunca he querido ser la imagen de un producto, fingir a cámara, hacer un papel para vender algo… pero esta vez era demasiado fácil para no aceptar. Sólo había que reír, que mostrar felicidad, así que hemos salido al jardín, hemos montado los trípodes, los flashes y nos hemos hecho fotos mutuamente, yo a Raquel, Raquel a mí, hemos recogido el material, lo hemos retocado, hemos enviado el proyecto, y hemos seguido siendo felices y riendo, como hacemos cada día…

400 cops… units pel mar.
Sr. Caracol
Dejadme que os cuente, que desde hace 5 años, cada verano he recorrido la geografía catalana con una banda histórica del pop de mi pequeño país, Els Pets. Seguramente han sido más de 150 conciertos, con sus 150 pueblos distintos… son cientos de kilometros! Este año no estaré con ellos en el escenario poniendo imágenes a su música, así que dedico estas líneas a los amigos que he hecho en este camino tan largo e importante para mi carrera.
Tot just ara fa 5 anyets que va sortir el videoclip “Agost” del forn dzeril i vaig començar a sentir aquella cançó com a part de la meva vida i es va convertir en la melodia d’una etapa laboral i de relacions humanes que mai oblidaré. I és que tot el que va començar a passar des d’aquell moment va ser cada cop millor i més divertit. Si ara miro el video sento fins i tot una mica de vergonya per la tècnica, una mica coixa i feixuga, però és que tot just començàvem… però el que no ha perdut aquest video amb els anys és frescura, ganes de fer-te despertar, d’aixecar-te, de recordar bons moments d’amics, de més de 120 concerts que he recorregut amb aquesta gran familia que son Els Pets i que no la formen nomès els tres iaios… la formeu molts de vosaltres.
Cada cançó, cada melodia, cada lletra que he hagut de escoltar milers de vegades per possar imatges ha passat a formar part de la meva discoteca particular, fins i tot aquelles a les que tenia una mica de ràbia i me les he hagut de tragar.
Però va haver-hi una cançó, nomès una, a la que no vaig atrevir-me a possar imatges, una cançó tan sublim que vaig sentir-me incapaç de dibuixar ni amb fotos, ni amb vídeo, ni amb il·lustracions… aquesta cançó és “Com anar al cel i tornar” i vaig decidir possar fragments de la pel·lícula “400 cops”, de François Truffaut. El Lluís parla d’ell a la lletra i vaig pensar fer-li un homenatge. Tot just ara es celebren 50 anys que aquell jove director francès va arribar a Cannes amb la pel·lícula sota el braç, i li va canviar la vida. Així que ara, quan torni a veure Agost i apareguin tots aquells nens feliços que surten al clip, a prop del mar… també pensarè en el petit Doiniel (el protagonista del film)… i en tots vosaltres…

pd: son cientos, miles de fotos las que podría poner aquí, pero pongo esta que he tomado esta tarde con el iphone en la estación de hospitalet de l’infant, donde tomamos imágenes para el videoclip Agost (os lo adjunto abajo) y que me ha despertado toda esta nostalgia…
Dirección: Alvaro Sanz
Dirección de fotografía: Marc Enseñat
Nanook, el pequeño caracol…
Sres. Caracol
Nos gusta compartir con vosotros todos nuestros viajes y escapadas, pero esta vez, nos encanta deciros que la Sra. Caracol está esperando a Nanook, un pequeño que nacerá a finales de Septiembre.
Nanook quiere decir “oso polar” y para los inuit es el rey de los osos, pero este nombre es conocido por ser el del protagonista del primer documental de la historia, “Nanook of the north”, rodado por Robert Flaherty en 1922 en la bahía Hudson (Canadá). La película es un documento visual sobre la vida de los inuit (esquimales) tal como lo imaginó este explorador y científico. El documental ha sido criticado durante muchos años por considerarse una manipulación de la realidad, pero ¿acaso no mató Buñuel una cabra en su documental sobre las Hurdes para aparentar que el animal se despeñaba de forma natural?

Morocco’09: Marrakech y vuelta a casa
La autocaravana se dirige hacia el sur, abandonando Essaouira. Será un viaje de vuelta largo, pero las playas cercanas a Targhazoute nos acarician las mejillas doradas por el sol.
Sr. Caracol
Séptimo día. Aunque no estamos en tierras cristianas me tomaré en serio lo de descansar al séptimo día. No hemos creado el mundo pero estoy tan derrotado como si me hubieran encomendado esa difícil misión. El guión dice que debemos bajar hacia Agadir, en una jornada más dura de lo que esperábamos. Las carreteras no están demasiado bien (lo normal en el país) y un trayecto de no más de 180 kilometros parece hacerse eterno. Por suerte, la llegada a Targhazoute nos refresca. Esta población surfera es menos conocida que Essaouira pero también menos turística. Paramos a comer en una playa inmensa, con un mar azul como hacía tiempo que no veía. Las olas gigantes y perfectas para deslizarse con una tabla, y la temperatura invita a quedarse allí más de un día, pero no podemos, debemos seguir con nuestro viaje si queremos llegar a tiempo a casa, nos esperan más de 2000 kilometros para poder abrazar de nuevo nuestro jardín, a Coque y ver el sol caer tras las Cíes.


Llegamos a Marrakech más tarde de lo previsto, intentar calcular tiempos aquí es casi imposible. Mi ilusión de compartir con Raquel la caída del sol desde la Plaza se pierde a kilometros de distancia. Hace años pasé varios días en esta ciudad rodando un videoclip para David Vidal y me encantó pasar las tardes de Djemaa el-Fna.
Por suerte aún quedan restos de la fiesta y nos podemos distraer comiendo unos pinchos de pollo en alguno de los puestos de comida, sentados junto a cantidad de marroquíes. Antes de irnos, casi sin quererlo, surge una de esas cosas que deseaba. Un halaiqui nos toma de la mano y nos sienta junto al fogón. Este cuentacuentos, músico trobador y showman nos hace sentir timidez por unos instantes. Decenas de ojos árabes nos miran y se ríen de nosotros mientras las palabras de este trobador impregnan el aire de la noche. Por un instante nos sentimos intimidados a pesar de la magia del momento. Entre las miradas atentas, aparece Marc con la cámara y toma algunas instantáneas sin que nos demos cuenta. Medio divertidos, y medio asustados le seguimos el juego al halaiqui mientras hace desaparecer cigarrillos y saca humo por las orejas, y nos canta canciones que no logramos descifrar. Salimos de allí con una sonrisa y una sensación extraña, esa sensación que te deja esta plaza, a la cual, siempre sé que volveré, porque es como un gran plató con las puertas medio cerradas y deseo tener las llaves de cada una de ellas para poder retratarla en toda su inmensidad.
Aquí damos por cerrado este viaje de trabajo que no ha tenido casi nada de ocio, pero como dice la señora caracol “amiguiños, amiguiños si, pero a vaquiña polo que vale”.


Morocco’09: un poco de calma en Sida Kauki
La pequeña población de Sidi Kauki es el lugar perfecto para desconectar del mundo, del mercadeo, del olor fuerte de las ciudades marroquíes. Comer sardinas en alguno de sus chiringuitos es algo que no debe dejar de hacer el viajero.
Sr. Caracol
Sexto día de rodaje. Tenemos unas horas de tregua así que Raquel, Marc, Yoli, David y yo nos vamos a Sidi Kauki a pasar la mañana, sé que a mis amigos, aficionados al kite, les va a encantar. Recorremos la infinita playa y descubrimos unos pequeños surtidores de agua dulce justo en la orilla. Había oído hablar de ellos, así que me atrevo a meter un trago ante la mirada extrañada de mis compañeros de caminata. El agua está un poco salada porque se mezcla con la del mar, pero los camellos vienen a menudo aquí a beber. Rematamos la mañana con una sardinada y unos tallines en uno de los chiringuitos comentando el tópico de la crisis. El año pasado nos cruzamos a centenares de autocaravanas y era difícil encontrar un rincón solitario, este año, vayamos donde vayamos somos los únicos viajeros con la casa a cuestas.





Por la tarde volvemos a Essaouira para acabar de grabar algunas cosas que nos faltan para el spot que nos ha traído hasta aquí. Yoli decide hacer de figurante para la sesión de henna y seguramente no se arrepentirá. La artista que le pinta la mano va a una velocidad de vértigo y yo aprovecho para disparar fotos a la misma velocidad que evolucionan sus trazos. Para rematar la tarde artística un caligrafista nos escribe algunas palabras para utilizarlas de recurso en la postproducción. Recuerdo mis días de universidad en la asignatura de caligrafía, lo mal que lo pasaba con la plumilla y la tinta, tratando de calmar mis nervios y sobretodo, de no equivocarme para evitar tener que volver a empezar desde el principio. Creo que me alegré más de aprobar esa asignatura que el latín de segundo de BUP.




(las fotos sin marca de agua son de Marc Enseñat)
Morocco’09: jornada artística
Hoy descubrimos tradiciones milenarias como el trabajo con el aceite de argan, la producción de quesos de cabra o el arte de la caligrafía.
Sr. Caracol
Quinto día de rodaje. Tomamos la carretera hacia Agadir para visitar la cooperativa de aceites de argan de la población de Assafar. Nos reciben unas encantadoras pero silenciosas mujeres que trabajan este extraño fruto para producir un aceite valiosísimo que servirá como condimento gastronómico o para cosmética. Nos enseñan todo el proceso, poco a poco, como lo hacen normalmente, y aprovecho para hacer algunas fotos a la pequeña Hannah, que se planta delante de la cámara sin entender muy bien qué está pasando. No sonreirá ni un solo instante, como si supiera que está condenada a quedarse ahí toda su vida, dando vueltas a la piedra para producir este aceite que le salvará la vida.


Después de más de una hora de viaje en dirección Marrakech, llegamos a nuestro próximo destino, una cooperativa quesera, conocida en la región por la calidad de sus productos y la belleza del lugar. Nos cuentan que aquí se han rodado cantidad de películas, aunque nadie se atreve a dar títulos.
Después de grabar algunas imágenes nos invitan a comer por todo lo alto. Tomen asiento señores porque jamás van a ver una bandeja tan grande llena de quesos variados. Imposible de describir.


Por la tarde, de vuelta a la medina de Essaouira, mis amigos Yoli y David aparecen casi por arte de magia por las calles abarrotadas. Una bocanada de aire fresco y unas caras conocidas siempre son de agradecer, así que decidimos ir a comprar algunas cosas para la cena, esta noche es el cumpleaños de Marc y vamos a darle una pequeña sorpresa.

Morocco’09: Diabat, Hendrix y algunas leyendas
Aldea repleta de leyendas, Diabat atrae por la histórica presencia de genios de la música y las artes, aunque de eso ya no queda nada. La policía prohibe cualquier cosa parecida a un campamento hippie.
Sr. Caracol
Cuarto día de rodaje. Hoy descubrimos Diabat, pequeña población donde hemos dormido todas las noches pero a la que no le hemos dedicado tiempo. Lo primero que debe saber el visitante es que aquí pasó supuestamente una temporada Jimmy Hendrix, así que este pequeño pueblo al sur de Essaouira se ha convertido en un santuario y un reclamo para los amantes de la música, donde uno puede dormir en la habitación donde se supone se hospedó el genio de la guitarra. Después de Hendrix, los Rolling, Cohen o Frank Zappa pasaron algunas temporadas descansando y consumiendo substancias prohibidas en este rincón atlántico donde los márgenes de lo legal y lo ilegal se miden de forma distinta. Si alguien está realmente interesado en hacer turismo musical que se documente primero, hay quien dice que Hendrix pasó solo una tarde en Essaouira y ni siquiera conoció Diabat, y que del campamento hippie que construyó, realmente nadie sabe nada. Parece que todo puede ser un reclamo para turistas y que Hendrix escribió “Castles in the sand” mucho antes de pisar tierras marroquíes, así que no se inspiró en las dunas que Marc y yo vamos a rodar en un ratito.

Por la tarde, volvemos a Ocean Vagabond, allí nos esperan unos cuantos camellos dispuestos a ser filmados. El viento famoso para los practicantes del windsurf empieza a castigar, así que protegemos las cámaras y el material de rodaje con plásticos, pero ahí está el infierno de arena preparado para devorarnos. Caminamos hacia las dunas con los figurantes, que harán de excursionistas apasionados. Marc es incapaz de meter el ojo por el visor de la cámara para escoger el diafragma y yo tengo que sujetar el trípode porque la cámara puede salir volando en cualquier instante. Nos miramos y decidimos retirarnos antes de echar a perder nuestro equipo. Por supuesto, no hice una sola foto del momento, ya destrocé dos ópticas por culpa de la arena en Madagascar, así que no voy a volver a caer en la tentación.
El sol se pone precioso justo cuando llegamos de vuelta a la autocaravana, los camellos ya descansan después del castigo y nosotros volvemos al Riad Kaleida para asistir a una fiesta gnawa.












